Descubriendo los problemas medioambientales a través del ARTE

 

El ARTE está presente en muchos espacios y nos habla sobre diversos temas, nos despierta emociones y aprendemos con él.

En la educación con la infancia, el arte es una herramienta muy interesante para que los niños y niñas experimenten y aprendan.

Pensamos que el arte puede acercarnos a un tema muy importante, el medio ambiente, ya que nos ofrece muchos recursos para hablar sobre los problemas ambientales que nos afectan en las ciudades, pueblos y barrios, de una manera divertida, entretenida y enriquecedora.

A través de actividades que combinen arte y medio ambiente, podemos abordar temas sobre contaminación lumínica, del aire, del mar, el malgasto de agua y comida, etc.

¡Mirad algunas de nuestras actividades!

Proponemos talleres divertidos y artísticos des del reciclaje y la reutilización de materiales para conocer de una manera diferente los problemas medioambientales que nos rodean.

A través del arte y el reciclaje podemos realizar actividades muy originales para que los niños y niñas se empoderen y lleven a cabo acciones transformativas en su entorno más cercano, como en casa, en la escuela o en su barrio. En nuestro BLOG encontrareis diversas propuestas de actividades que combinan ARTE Y MEDIO AMBIENTE.  

Os animamos a realizar TALLERES Y ACTIVIDADES que fomenten la reflexión sobre el medio ambiente, el reciclaje, la sostenibilidad, el consumo responsable, etc.

También os invitamos a conocer a LOS NINOTS y descubrir sus historias de superhérores y superheroínas ambientales. ¡Os podéis descargar el cuento a través del enlace!

https://drive.google.com/file/d/1ggJVtXljaFDaykOstYKIBFwHuSeBXkly/view

 

Si queréis conocer más Los Cuentos de Ninots y realizar el proyecto con un grupo de niños y niñas, en casa o en un centro, no dudéis en contactar con nosotros y preguntarnos por nuestros recursos🙂 

 

#educación #reflexión #medio ambiente

 

 

Andrea Alcaide

Los sonidos en los caminos

¿Qué sonidos podemos encontrar en la ciudad? Cuando pensamos en ellos, seguramente se nos vienen a la mente los más ruidosos: coches, bocinas, autobuses. Pero, y nosotros, ¿qué sonidos hacemos? ¿Hacemos los mismos sonidos los pequeños que los adultos? ¿Hacemos los mismos sonidos cuando vamos con prisa que cuando paseamos tranquilamente?

Si cerrásemos los ojos y escuchásemos los sonidos de una persona cuando camina, ¿podríamos saber cómo es y qué hace? ¿Cómo relacionamos los sonidos con los recorridos concretos? ¿Podríamos determinar, por ejemplo, qué sonidos son habituales en el camino que hacemos hacia la escuela?

Y ¿ cómo podríamos referirnos a estos sonidos?

En el taller de nuestra superheroína la Sigueme Flautas, usamos las onomatopeyas para que los niños y niñas del grupo realizaran un mapa de caminos y sonidos de su barrio, señalando los sonidos que realizaban en cada uno de estos caminos, algunos más silenciosos, otros más ruidosos.

Con expresiones como “shhh”,  “ahhh”, “Wow” o “‘¡Crash!”, los niños y niñas experimentaron con las onomatopeyas y reconocieron e identificaron los sonidos con los diversos caminos que realizan en su día a día, como el camino hacia la escuela, hacia un parque o hacia una fiesta de barrio.

Porqué escuchar y reconocer los sonidos nos puede ayudar a comprender cómo son los caminos que realizamos a diario, así como los estados de ánimos y las emociones que los acompañan, descubriendo la vida que hay en la ciudad y la manera en la que nosotros la transformamos a través de nuestros sonidos.

 

 

Andrea Alcaide

Esculturas vivientes, plásticos revividos

¿Para que usamos el plástico? Imaginemos que entramos a un supermercado: ¿Cuántos productos se envasan con plásticos?¿ Qué podríamos hacer con los plásticos que ya hemos hecho servir? ¿De que manera podríamos reciclarlos? ¿En que podríamos convertirlos?

Habitualmente, cuando pensamos en reciclar, nos imaginamos cómo podríamos darle una nueva forma o uso a un objeto que ya no nos sirve. Pero, ¿cómo podría el plástico convertirse en un juguete sin transformarlo? ¿Cómo podríamos “jugar” con los envases y encontrarles, así, un uso inesperado?

Con diversos objetos de plástico, como botellas, envases y hasta manteles viejos, a través de la obra del artista Erwin Wurm, One Minute Sculpture, nos inspiramos para convertirnos en esculturas vivientes. El arte, la creatividad, la expresión y la imaginación fueron los protagonistas. Por parejas, los niños y niñas se transformaron en esculturas vivientes como un avión, un caballito de feria, un disfraz mágico, unos fumigavirus…

Las esculturas se accionaban con instrucciones de uso que habían escrito los niños y niñas en sus presentaciones: apretando un “botón”, dando cinco vueltas alrededor de la escultura, estirando de una oreja….

Aprovechando los objetos de plástico para jugar y divertirse, reflexionamos sobre el breve uso que se hace de estos objetos y envases que consumimos a diario, aprendiendo, así, sobre el impacto que tienen en nuestro entorno.

 

Andrea Alcaide

¡Las calles en nuestros barrios quieren más vida y diversión!

Las plazas, las calles y los parques no siempre tienen tanta vida como querríamos. Paulatinamente, los espacios comunitarios han ido desapareciendo en las ciudades para dar paso a carreteras, plazas de parquing, edificios y más edificios.

Pero nuestra superheroína Festín Feliz quiere hacer que vuelva la vida y la diversión a nuestras calles y barrios, invitiando a la gente a salir a jugar, bailar, cantar y participar con la comunidad.

Nos gustan las calles decoradas, con vida, música y diversión cuando hay celebraciones, pero no siempre podemos disfrutar de ellas, solo en ocasiones especiales. ¿Y qué podríamos hacer para fomentar más vida en las calles?

A partir de esta reflexión propusimos a los niños y niñas de Narinan que creasen entre todos obras de arte para imaginar barrios y calles más vivos. Y esto lo hicimos a través de la técnica del cadáver exquisito, inventado por los artistas surrealistas de principios del siglo XX, que consistía en crear una obra con la participación de diversos autores, aportando cada uno de ellos una parte de la obra sin haber visto las aportaciones de los demás. De esta manera surgían obras de arte cursiosas pero significativas, como esta de Yves Tanguy, Joan Miró, Max Morise y Man Ray.

Realizamos tres tipos de cadáveres exquisitos, uno literario, uno dibujado y otro con la técnica del collage. Dividida en tres partes la cartulina, cada niño participaba en una de las partes de la obra, aportando su creatividad e imaginación.

El resultado fue una serie de obras que nos invitaban a pensar en nuestros barrios y calles con más espacios para jugar, más fiestas y celebraciones, música y diversión.

Entre todos crearon estas obras de arte colectivas, que fomentaron el trabajo en equipo y la colaboración, haciéndonos repensar la importancia de participar en la comunidad y trabajar en conjunto para realizar actividades que no sería posible desarrollar sin la ayuda de los otros.

¡Por unas calles y barrios con más vida y diversión!

 

Andrea Alcaide

 

¿Qué dicen de nosotros nuestros residuos?

A través de todo aquello que tiramos podemos saber cuales son nuestros hábitos, gustos, alimentación que llevamos, los objetos que utilizamos… De la misma manera que en los museos encontramos vitrinas con objetos del pasado que nos dan información de otras culturas, nuestros residuos podrían cumplir la misma función.

Imaginemos que somos arqueólogos del futuro, y que nos encontramos una papelera llena de nuestra ciudad. ¿Qué podríamos saber a través de los residuos de nuestros tiempos? ¿Qué información nos darían?

En Narinan, los niños y niñas se convirtieron en arqueólogos y realizaron un inventario de residuos diversos: botellas, envases, cerámica, elementos de la naturaleza como minerales, conchas de mar y una piña; también antiguos recipientes y objetos como unas gafas de sol o un tubo de snorkel. 

Los niños y niñas imaginaron qué historia les podían contar estos objetos, así como su origen, imaginándonos el tiempo que llevaban en nuestro entorno y el tiempo que perdurarían según el material del que estaba compuesto cada uno. A partir de este inventario de residuos reflexionamos sobre el impacto que tienen estos objetos en nuestro planeta, así como todo lo que pueden decir de nuestros hábitos y costumbres.

¿Pueden tener otra vida los residuos? ¿Qué podemos hacer con ellos para evitar que impacten negativamente en nuestro planeta?

 

 

Andrea Alcaide

El Plantillas Alegre: Los colores en las ciudades

Cuantos colores diferentes hay en la ciudad?Cuáles predominan?

Pensemos en los colores que aportan los elementos vegetales. Cuánto verde y azul hay en la ciudad? Los colores, además, tienen muchas variables que dependen de la luz que reciben y del material que les conforma.

Como vivimos en la ciudad, un espacio frecuentemente gris, distinguimos pocas posibilidades. De la misma manera que los esquimales han aprendido a reconocer muchos matices de color blanco, nosotros podemos entrenarnos para descubrir los colores de la ciudad.

Cómo podríamos transformar los colores de la ciudad?

Cómo nos gustaría que fueran?

Los niños y niñas de Narinan realizaron un inventario de colores verde y azul, los cuales encontramos en la naturaleza y, con menos predominio, en la ciudad.

De esta manera, pensábamos sobre la cantidad de naturaleza y espacios verdes hay en las ciudades y si encontramos estos colores en el entorno urbano.

Mientras explorábamos la profundidad de los colores, los niños descubrían su capacidad de detectar las diferencias entre los colores y las diversas sensaciones que producían cada tono.

Entre todos, a través de la toma de decisión comuna y la colaboración colectiva, creamos este inventario de colores verde y azul, poniendo nombres diversos que representaban las emociones y sensaciones que experimentaban los niños y niñas, incluso recuerdos y vivencias relacionados con estos colores.

Las ciudades tienen una gran variedad de colores, aunque a veces predominen los grises. Los colores verde y azul, los cuales podemos encontrar en elementos de la naturaleza, con todos sus matices y profundidades, nos acercan más a ciudades más verdes, sostenibles y con más biodiversidad.

 

Andrea Alcaide

¿Qué transmiten las postales de nuestras ciudades y pueblos?

Las postales nos pueden transportar a ciudades, pueblos y barrios. Y en las postales aparecen imágenes de entornos más o menos urbanizados, con más o menos zonas verdes y personas.

En ocasiones en las ciudades encontramos calles y zonas embozadas, con mucho tránsito, edificios y personas, pero no se muestra en las postales.

¿Cómo nos gustaría que fuera nuestra ciudad? ¿Qué nos gustaría añadir o quitar?

A través de la creación de postales de nuestra ciudad, dibujamos nuevos espacios verdes, edificios y calles y creamos una nueva mirada de la ciudad y el barrio. De esta manera, pudimos transformar la visión de diversas imágenes del barrio y la ciudad que les llevábamos al grupo de niños y niñas, creando nuevos paisajes a través de las postales.

Gracias a estas postales ahora podemos mostrar una ciudad y un barrio más cercanos y reales, con una mirada más transformadora que quiere mejorar y cuidar las calles, plazas y parques.

 

 

Andrea Alcaide

La Lacillos, Ninot III: El poder de los deseos

En el mundo los países y culturas expresan de maneras distintas los deseos, como en Japón, donde cuelgan los deseos en los árboles.

Ayer con Narinan descubríamos a la Lacillos, la superheroína que, al conocer la tradición japonesa, se quiso convertir en un árbol de deseos y dedicar-se a recoger deseos por las ciudades. Esta superheroína nos inspiró para crear nuestro propio árbol de los deseos, descubriendo así cómo los deseos también pueden transformar y mejorar nuestro entorno.

¿Porqué deseamos? 

¿De dónde surgen los deseos? 

¿Porqué deseamos cosas imposibles? 

¿Deseamos siempre aquello que no tenemos?

¿Los deseos son solo personales o también pueden ser colectivos? 

¿Aprendemos a desear? 

A través de estas cuestiones experimentamos con los deseos y descubrimos cómo, qué y porqué deseamos, diferenciando entre los deseos personales de los colectivos y los deseos materiales de los más emocionales.

Así, construimos un árbol y lo llenamos de mensajes y deseos tanto personales como colectivos, con algún que otro patinete eléctrico, pelotas de fútbol también (jeje). Y dedicamos deseos también para un planeta menos contaminado.

Porqué aprender a desear también nos puede ayudar a transformar nuestro entorno.

 

 

Andrea Alcaide

 

¿Cómo son los edificios en nuestras ciudades?

Esta semana Narinan ha conocido al Rascacielos Parabólico, un Ninot que le tiene cierta tirria a los edificios altos y a los rascacielos. Empequeñece los edificios gigantes y los convierte en minúsculas canicas. Pero se pregunta.. ¿si todas las casas fueran bajitas, podríamos vivir todos en la ciudad y tener zonas verdes?

El taller consistió en crear una ciudad con envases reciclados que simulaban a los edificios, unos más altos y otros más bajos. Además, tenían que añadir zonas verdes en la ciudad, ya que son necesarias para nuestra vida y salud.

La cuestión era… ¿Edificios altos o bajos? ¿Todos altos? ¿O todos bajos? ¿O bien una combinación? Para hacernos una idea de lo que ocupan los edificios en las ciudades, reflexionamos sobre la cantidad de pisos que hay en un edificio grande, uno mediano y uno pequeño. Descubrimos que los edificios altos ocupan menos espacio en el suelo pero ofrecen más pisos que un edificio mediano; En cambio, un edificio mediano cuenta con menos pisos y tienen que construirse uno o dos más de estos edificios para igualar la cantidad de pisos de los edificios altos. Esto nos hizo pensar y repensar nuestra ciudad…

Decidieron construir una ciudad con edificios altos y bajos. La misión, crear una ciudad en la que pudieran vivir el máximo de personas posible, pero sin quitar los arboles que habían plantado ya. Construyeron esa ciudad, pero descubrieron que si todos los edificios hubiesen sido bajos, la cantidad de personas y naturaleza hubiese sido inferior. En cambio, si todos los edificios hubiesen sido altos, hubiésemos tenido más zonas verdes.

La cuestión que se nos vino a la mente: ¿Mejor edificios altos o bajos?

Dejamos esta pregunta al aire para seguir reflexionando sobre una ciudad urbanizada y sostenible para todos.

 

Andrea Alcaide

El Custodiador Lunático. Ninot I y NARINAN

Ayer realizamos con NARINAN el taller del Ninot I, el Custodiador Lunático. Este taller tenia el sentido más romántico de los Ninots. El custodiador lunático es un superhéroe que cuida de la luna y la anima cuando la luna se siente sola y cree que en las ciudades ya no la necesitamos…

Estamos rodeados de luz: en la calle, escuela, en casa, en los supermercados, centros comerciales, cines, etc. Pero, ¿la luz siempre es igual? ¿Es igual la luz natural que la luz artificial? ¿Cómo nos afecta la luz?

Para entender como nos puede afectar la luz, hablamos sobre las emociones. La alegría, el miedo o la tristeza son emociones muy presentes en nuestro día a día. ¿Nos afecta la luz en estas emociones?

Para descubrirlo nos introducimos en el mundo de la luz para descubrir el vínculo con las emociones y, con unas cajas y unas linternas, creamos habitaciones iluminadas, jugando con elementos como el color, las formas y la posición de la luz. De esta manera, exploramos las distintas sensaciones que podemos sentir con las luces.

Ahora es momento de seguir descubriendo como nos afecta la luz en casa, en las calles y en general en nuestros espacios cotidianos.

 

 

Andrea Alcaide